viernes, 11 de febrero de 2011

VILLEROS ILUSTRES,

GUMERSINDO ROBAYNA GALVÁN

ARTÍCULO DE: Bruno Juan Álvarez Abréu

Con una trayectoria vital caracterizada por su continuada presencia en los más altos y responsables cargos de la vida de la capital, Santa Cruz de Tenerife, así como en los específicos de su profesión, el doctor don Gumersindo Robayna Galván figura, con todos los merecimientos y la unánime aceptación de los tinerfeños, entre las figuras más destacadas y relevantes de Tenerife.

Personalidad respetada y admirada por todos los estamentos sociales, el doctor Robayna Galván se caracteriza, entre sus muchos atributos y virtudes humanas, por su innata simpatía y don de gentes, su profundo sentido de la amistad y su entrega al prójimo. A continuación ofrecemos algunos datos de su extensa y fecunda biografía: Nació en Santa Cruz de Tenerife el día 26 de octubre de 1900. Estudió el Bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de su ciudad natal, realizando el curso preparatorio de Ciencias en la Universidad de La Laguna. La carrera de Medicina la cursó en la Facultad de San Carlos, de Madrid, terminando la licenciatura en 1924. Se especializó en Dermatología y Venereología. Tras la conclusión de sus estudios universitarios vuelve a Santa Cruz de Tenerife, donde inicia su ejercicio profesional en el año 1925. Sus primeros pasos como médico los dirige al ejercicio de médico de guardia en la Casa de Socorros de la capital tinerfeña, pasando algo más tarde al cargo de director de dicho establecimiento benéfico-sanitario. Posteriormente, en el año 1930, tomó posesión del cargo de jefe local de Sanidad de Santa Cruz de Tenerife, destacando por su labor en las campañas sanitarias antipalúdicas e infecciosas en general. A él se debió la implantación del carnet sanitario para el personal encargado de la manipulación en la venta de productos alimenticios.

Entre los muchos e importantes cargos de responsabilidad desempeñados por esta ilustre personalidad tinerfeña figura el de académico de número de la Real Academia de Medicina de Canarias y el de Presidente de Honor de la Sección Regional Canaria de la Academia Española de Dermatología. Asimismo fue presidente de la. Cámara de la Propiedad Urbana, así como del Skal Club de Tenerife en el período en que se preparó y celebró el Congreso Internacional de la A.I.S.C., en el mes de noviembre de 1963.

En el orden social, don Gumersindo Robayna Galván ha figurado entre las figuras de mayor relieve en todos los medios de Tenerife y Canarias, habiendo desarrollado una tan vasta como trascendente labor como presidente del Casino de Tenerife, sociedad de ilustre historial y a la que desde su cargo impulso a cotas de gran altura y repercusión. Fruto de su gran tarea en esta institución social de la capital tinerfeña fue su nombramiento, una vez dejado al cargo, como Presidente de honor del casino de Tenerife, con el unánime aplauso y reconocimiento de todos los señores socios de la prestigiosa y centenaria sociedad.

Finalmente don Gumersindo Robayna Galván desempeñó el cargo de alcalde de Santa Cruz de Tenerife, durante el período comprendido entre el mes de febrero de 1955 y enero de 1960, habiendo desempeñado desde la Alcaldía una importantísima labor en pro de los intereses de la capital tinerfeña, con solución de muchos de los problemas que aquejaban a la ciudad. El señor Robayna Galván contó en todo momento y ocasión con la colaboración y anuencia de sus conciudadanos, que vieron en la figura del alcalde un benefactor preocupado y responsable de la alta tarea que tenía encomendada.

Asimismo, el doctor Robayna es miembro fundador de los Hidalgos de Nivaria. Entre otras, este ilustre tinerfeño ha sido distinguido con las siguientes condecoraciones: Medalla de Plata de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, Medalla de Plata al Mérito Turístico y Encomienda con Placa al Mérito Sanitario.

Don Gumersindo Robayna Galván está casado con la distinguida señora doña Carmen García Fumero. Fruto de este ejemplar matrimonio son sus hijos don Teodomiro, ingeniero técnico agrícola; don Gumersindo, doctor en Medicina y Cirugía; don José Abelardo, arquitecto técnico, y don Francisco, licenciado en Económicas y Marketing.

TOMA DE POSESIÓN DEL ALCALDE DE SANTA CRUZ DE TENERIFE
El periódico vespertino tinerfeño LA TARDE, del lunes 7 de febrero de 1955, publica una extensa y detallada crónica de la toma de posesión del cargo de Alcalde de Santa Cruz de Tenerife, por Gumersindo Robayna Galván.
Esta crónica aparce con gran despliegue gráfico, a tres columnas, en la portada de dicho periódico, bajo este titular:

TOMÓ AYER POSESIÓN EL NUEVO ALCALDE DE SANTA CRUZ
En una sesión extraordinaria y solemne, que tuvo lugar a las once de la mañana de ayer, bajo la presidencia del Excmo. Señor Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento, don Andrés Marín Martín, prestó juramento y tomo posesión del cargo el nuevo Alcalde de la ciudad, don Gumersindo Robayna Galván. Después que el Secretario accidental del Ayuntamiento, Ezequiel González Suárez, leyera el decreto de nombramiento, el señor Robayna Galván prestó el juramento reglamentario del cargo, recibiendo el bastón de mando y el fajín de manos del Gobernador civil de la provincia.

El Gobernador civil pronunciaría un discurso, que acabó con esta arenga:

Que Dios nos ayude a todos para el mejor cumplimiento de la misión, más amplia o más reducida, que hemos de realizar y hagámoslo siempre al servicio de la Patria y del Caudillo. ¡Arriba España!

El nuevo Alcalde contestaría al discurso anterior con estas palabras:

El Excmo. Señor Ministro de la Gobernación ha tenido a bien honrarme designándome para desempeñar el cargo de Alcalde de esta capital, y tanto por este honor que se me confiere, como por mis escasos merecimientos para ocupar tan elevado puesto, he de expresar ante todos mi más profundo agradecimiento a dicho Excmo., señor Ministro y al Excmo. Señor Gobernador civil de esta provincia por la prueba de confianza que significa este nombramiento, que acepto por disciplina y por mi entrañable amor a este pueblo, a cuyo servicio hoy me entrego. Nada puedo prometer, como no sea mi buena voluntad y mi ferviente deseo de laborar por el engrandecimiento de nuestra ciudad, y para ello estoy seguro de contar con el valioso apoyo de todos mis compañeros de Corporación, unidos en ese mismo anhelo, y con la eficaz y decidida colaboración de todos los funcionarios de esta casa, puntales ambos indispensables para realizar una labor fructífera. Al posesionarme de esta Alcaldía, quiero dedicar a mi antecesor, don Heliodoro Rodríguez González, que por motivos de salud abandona este puesto, un cariñoso recuerdo y haciéndome eco del sentir de los habitantes de esta ciudad, la expresión de reconocimiento por la acertada y fecunda labor desarrollada durante el tiempo de su mandato. Agradezco hondamente las laudatorias palabras que me ha dedicado el gobernador civil y os ruego, excelentísimo señor, os dignéis transmitir a S.E. el Jefe del Estado así como al Excmo. Señor Ministro de la Gobernación, el testimonio de mi adhesión inquebrantable a los postulados de nuestro Movimiento Nacional Después de ser despedido el Gobernador Civil, así como el Alcalde accidental, Eduardo Garavito Rodríguez, y concejales saliente, se volvió a reunir en sesión extraordinaria el Pleno del Ayuntamiento, quedando constituida la nueva Corporación después de prestar juramento de su cargo el Alcalde los nuevos munícipes.

El señor Robayna pronunció unas breves palabras y a continuación procedió al nombramiento de los tenientes de alcalde, que recayeron en los siguientes señores: Primero, don Julio Hardisson Pizarroso. Segundo, don Ricardo Hodgson Lecuona. Tercero, don José García López. Cuarto, don Emilio López González. Quinto, don Juan Fernaud Cruz. Sexto, don Juan de la Rosa Núñez. Séptimo, don Pedro Doblado Claveríe. Octavo, don Mauricio Fuertes.

El Ministro de la Gobernación en ese momento histórico, era el Palmero Blas Pérez González.

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